Soy un hombre feliz, Dios me ha bendecido de muchas maneras pero una de las mayores es mi hija Sofia, no importa cuan deteriorado este el mundo, siempre tiene algo para sorprenderme, algo con que transportar mi mente del infierno al cielo en un solo segundo. Dios nos ha permitido conocer este amor para que podamos comprender cuanto El nos ama a nosotros como hijos suyos. Tenemos la obligacion de luchar por ser felices, aun en medio de tantas cosas malas que nos pasan, aun en medio de tanta desesperanza y de tanto odio, aun en medio de tantas lagrimas y de tanto dolor, aun en medio de todo eso, Dios que es amor nos espera, nos ama... Gracias Sofia por darme tu amor.